Afganistán II: La llegada del modernismo laico (1919-1933)

Proseguimos con la Historia de Afganistán. Os recuerdo que no se trata de un texto de mi autoría, sino de una traducción libre y ampliada de la Historia Contemporánea de Afganistán que Gerard Farrell publicó en su blog Two Legs Bad. [El texto que veáis entre corchetes como estos será añadido mío]. Los encabezados también han sido añadidos por mí, y también he acortado los párrafos para facilitar la lactura. Algunas de las fotos también las he puesto yo.

La tercera guerra anglo-afgana (1919)

[Farrell no se detiene excesivamente en el tercer y último conflicto entre el Imperio británico y el emirato afgano. Bélicamente fue una guerra de baja intensidad, con escasas bajas y relativamente corta, apenas tres meses. Fue iniciada por Afganistán, en el contexto de una lucha sucesoria entre el recién proclamado emir Amanulá Jan y su tío.

El objetivo de la campaña era recuperar el control sobre las relaciones internacionales. Aunque Afganistán se mantuvo neutral durante la primera guerra mundial, intentó cultivar relaciones con el eje turco-alemán, ganándose la reprimenda de los británicos. En el vecino Indostán sucedían cosas tan agradables como esta, lo que sumado al revuelo interno, animó al nuevo emir a invadir el Raj británico.

Tácticamente, la victoria fue británica. La aviación  fue un factor psicológicamente determinante para forzar a los afganos a firmar un armisticio. Sin embargo, la victoria moral y estratégica fue afgana, pues dejaron de ser un protectorado y se convirtieron en un emirato independiente y en pleno control de su política exterior. Los británicos, aún así, arrancaron una importante concesión: la línea Durand siguió siendo la frontera entre Afganistán y el Indostán británico].

La línea Durand y las etnias de Afganistán

Antes de continuar con el relato, merece la pena pararse a considerar la línea Durand. Fue acordada en los 1890s, al término de la III Guerra Anglo-Afgana, entre el emir y un funcionario británico apellidado Durand. La línea representaba el límite máximo donde los británicos podían esperar ejercer la autoridad sin embarrarse en un conflicto largo, sangriento e improductivo como los que ya hemos visto. El hecho de que esta zona fronteriza no tuviera ningún tipo de relación con las realidades étnicas, lingüísticas o políticas del terreno no parece haber tenido peso en sus cálculos. Esta no es una mera anécdota histórica; tendría consecuencias reales y peligrosas en el futuro.

durand-line1[Línea Durand y distribución de los pastunes. Fuente: Khaama Press]

La línea Durand seccionaba el área donde vivía el mayor grupo étnico de Afganistán, los pastunes, de modo que la mitad de la población pastún quedó en Afganistán y la otra en lo que después de 1947 se conocería como Pakistán. Hasta hoy, la frontera entre ambos países es poco más que una línea porosa, y en muchos lugares la población puede cruzar de un país a otro libremente sin ningún tipo de control fronterizo. Esto se convirtió en un factor fundamental para facilitar la resistencia a las ocupaciones soviética y americana.

El hecho de que los pastunes fueran divididos entre Afganistán y Pakistán, y el sueño de algunos pastunes de conseguir una patria independiente, también serían motivos de tensión entre ambos países. La idea de un Pastunistán continuaría siendo atractiva para algunos políticos hasta los años 70, aunque a día de hoy ya no es tan popular.

Aunque estemos hablando de los pastunes, hay que tener en cuenta que son solo uno de los muchos grupos étnicos en el país. Los más importantes, además de éstos, son los tayikos, los hazaras, los uzbekos, los aimak, los turcomanos y los baluchis. Aún así, como veremos más adelante, la lealtad de la mayoría de los afganos operaba en un nivel mucho más local que el de la identidad nacional o étnica.

Los grupos étnicos mencionados arriba no equivalen a nacionalidades políticamente cohesivas. Por este motivo, a pesar de todos los problemas de los últimos 40 años, el estado afgano nunca ha corrido el riesgo de “balcanización” etnolingüística. Los afganos parecen cómodos con la idea de un estado multiétnico. No obstante, estas identidades étnicas a veces han servido para trazar alianzas o establecer rivalidades políticas.

Lo que vemos en Afganistán, en realidad, son múltiples líneas divisorias superpuestas. [Geográficas, culturales, lingüísticas, religiosas, económicas…] Una de las principales será el abismo entre el Afganistán rural y el urbano, algo que no es exclusivo de este país. En realidad, el mayor conflicto del Oriente Medio moderno no es entre el islam y Occidente o entre comunismo y capitalismo,  sino entre lo urbano y lo rural, entre lo próspero y modernizado y lo demás.

El reinado de Amanulá (1919-1929)

Afganistán salió de la tercera guerra contra los británicos como un emirato (reino a partir del 26) modernizador y progresista. Al menos así se veían a sí mismos sus líderes. Esta distinción es importante, porque los esfuerzos de Amanulá Jan (abajo a la izquierda) por modernizar su país siguiendo las líneas occidentales son un precedente del tipo de narrativas que se adoptarían a final de siglo, antes de que el país se sumiese en la violencia.

kingandtarziAmanulá Jan y Mahmud Tarzi

Amanulá Jan estaba influido por un intelectual llamado Mahmud Tarzi, que trataba de emular en Afganistán las trasformaciones sociales que Mustafá Kemal Atatürk había llevado a cabo en Turquía. [Tarzi y Amanulá eran, como Atatürk, Modernistas laicos. Véase Movimientos de reforma II]. Amanulá visitaba Europa a menudo, fascinado por la cultura europea y sus coches de carreras, y (sorprendentemente), permitía ir sin velo a la reina Soraya, que era la hija de Tarzi. [El velo islámico ha sido, históricamente, algo más propio de las clases altas que de las bajas].

Soraya fue nombrada ministra de educación, y animó a las chicas a conseguir una educación y despojarse del velo. Se llevó a cabo una intensa campaña de occidentalización que fue solo bien recibida por una pequeña élite de Kabul y quizá alguna de las otras ciudades. Para la vasta mayoría de los afganos, la realidad era bien diferente.

Para empezar, gran parte de la población vivía en áreas rurales, lo que en un país tan montañoso y geográficamente inhóspito como Afganistán, significaba comunidades rurales aisladas, aldeas o asentamientos fortificados, apenas afectados por ningún tipo de autoridad estatal centralizada. La autoridad en estos pueblos era bicéfala, por un lado el malik, o jefe, que era generalmente elegido por consenso; y los mullah, líderes y consejeros religiosos, a menudo de origen local. La unidad política que realmente importaba para la mayoría de los afganos era el qaum, definido por Angelo Rasanayagam como:

“… una  red de relaciones autónoma y un tanto elusiva, a los ojos de la cual el estado era una intrusión. Este amplio espacio rural era el propio Afganistán, y se podría describir como una comunidad de intereses locales y tradicionales, que, junto con la composición multi-étnica de la población, inhibían el desarrollo de una nación-estado moderna. La interacción competitiva entre las fuerzas del estado, simbolizado por Kabul y su burocracia, y el qaum, constuitiría la historia política del siglo XX en Afganistán.”

El Afganistán conservador y rural del qaum se exaspero ante el empeño del rey en llevarles a un futuro que no estaban seguros si querían. Amanulá promulgó una constitución (ya de por sí un acto radical) que desalentaba el uso del velo, garantizaba la libertad de culto y la educación femenina, y abolía la tortura y la esclavitud, todo estupendo en principio. Los problemas surgían con algunos aspectos peculiares del nuevo orden: Por ejemplo, no se permitía que los funcionarios públicos llevasen barba, y estaban obligados a vestir a la occidental con traje y corbata. [Esto nos recuerda, en efecto, a la Turquía de Atatürk y al Irán de Reza Jan].

Estas reformas eran una amenaza para los mulás, que veían amenazada su influencia y su sustento. Tras la visita del rey a Europa en 1927, se hicieron públicas unas fotografías de la reina Soraya sin velo, confraternizando con hombres europeos. Empezaron a propagarse todo tipo de rumores sobre el rey bebiendo alcohol y abandonando el islam, y hacia 1928 buena parte del país estaba en abierta rebelión contra el rey.

sorayaLa reina Soraya

Algunos autores, como Tamim Amsary, han sugerido que los británicos estuvieron detrás de la distribución de las fotografías de la reina, y que posiblemente ayudaron a financiar el movimiento fundamentalista que destronó a Amanulá en 1929. Sus sospechas se basan, entre otras, en la presencia de T.E. Lawrence (de Arabia) en Peshawar.

[En todo caso, el reino de Amanulá estaba condenado. Las reformas bruscas desde arriba no suelen tener mucho éxito si no se dispone de un aparato coercitivo poderoso y bien cohesionado. El afán centralizador del estado choca con los usos y costumbres rurales, el qaum, que reacciona defensivamente ante la pérdida de independencia. A eso hay que sumarle que una política exterior ambiciosa e independiente hace que los reyes “modernizadores” sean percibidos por los imperios como una amenaza, más que un potencial aliado. Recordaremos esta afirmación (modernizar desde arriba no da buenos resultados) al analizar el fracaso del gobierno comunista en los 70].

Los cortos reinados de Kalakani y Nadir Shah (1929-1933)

[La revuelta contra Amanulá, transformada en guerra civil, hizo que el rey abdicase y que el líder de las tropas tribales que tomaron Kabul se convirtiese en el nuevo gobernante]. El nuevo rey era Habibullah Kalakani, un bandido tayiko que se encontraba en el lugar adecuado en el momento adecuado. Pasará a la historia como uno de los reyes más insospechados, analfabeto e hijo de un aguador. Su pertenencia a la etnia tayika, sin embargo, sería el aspecto más problemático de su identidad, que haría que no fuera aceptado por la mayoría de pastunes.

habibullah_kalakani_of_afghanistanKalakani

Las políticas de Kalakani fueron opuestas a las de Amanulá, pero igual de intolerantes. Obligó a los hombres a llevar barba y a las mujeres a llevar el velo, y abolió la educación para niñas. [Como vemos, una de las características del siglo XX en Oriente Medio es cierto empeño de los gobernantes en imponer códigos de vestimenta sin preguntarse si a la población le parece bien. Si en 1936, en el vecino Irán se obligó a las mujeres a no llevar velo, en 1979 se les impuso esa prenda].

Kalakani fue derrocado por Mohammed Nadir Shah, un descendiente de Dost Muhammad que había mantenido un perfil bajo durante los últimos y turbulentos años de Amanulá, desligándose del rey (al que servía como embajador en Francia), mientras recordaba a los británicos su disposición a reemplazar a Amanulá.  Nadir Shah tomó el país, depuso a Kalakani, [pacificó la rebelión religiosa e instauró una nueva constitución], aunque no pudo evitar ser asesinado cuatro años más tarde. [Su hijo y sucesor, sin embargo, gobernaría durante cuatro décadas. De él hablaremos el próximo día].


Apéndice

La cita original de Rasanagayam sobre el qaum es:

‘. . . an autonomous and somewhat elusive network of relationships, in the eyes of which the state was an intrusion. This vast rural space is Afghanistan proper, and could be described as a community of interests, local and traditional, which, along with the multi-ethnic composition of the population, inhibited the development of a modern nation-state. The interaction of the competing forces of the state, symbolized by Kabul and its bureaucracy, and the qawm would constitute the political history of twentieth-century Afghanistan.’

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