Annual, 1921: muerte y nacimiento

Nota: este artículo no lo he escrito yo, sino uno de mis lectores, Selim B., máster en historia contemporánea por la Universidad de Valencia. Mi labor se reduce a algunos aspectos de edición y a preparar las imágenes. Mi agradecimiento a Selim por este artículo, especialmente dada la “sequía” de contenido de los últimos meses a causa de mis mil compromisos.


El desastre de Annual es uno de los hitos históricos más negros del ejército español. Un ejército europeo y moderno, compuesto por 15.000 hombres, fue derrotado por 4.000 guerreros tribales norafricanos que apenas disponían de medios. En cierto modo, Annual supuso un punto y aparte para la España de la primera mitad del siglo XX. El golpe de Estado de Primo de Rivera tuvo lugar casualmente justo el día en el que se presentaba ante el Congreso el  Expediente Picasso, el cual revelaba los fallos que llevaron a la derrota en Annual. En el ámbito militar, la famosa Legión Española, creada a imagen de la Legión Extranjera Francesa, surgió para hacer frente a la dureza de los rifeños

La ocupación del Rif ocurrió la época del nuevo imperialismo, en la cual los Estados europeos adoptaron ambiciosos proyectos coloniales. Además de los beneficios económicos derivados del comercio y la explotación de recursos naturales, las colonias reforzaban el sentimiento nacional y aportaban una válvula de escape para el descontento interno. Numerosos estudios aseguraban que en la región rifeña se podrían realizar explotaciones mineras de materiales como el hierro, y en un contexto tan turbulento como el de la Restauración española, repleta de huelgas, sublevaciones campesinas y magnicidios, una victoria sobre los rifeños supondría un motivo de orgullo nacional.

Mapa Rif
Fuente: Ricardo Fernández de La Reguera y Susana March, El desastre de Annual

Contexto internacional

Para situarnos en el marco histórico, hay que comprender que lo que acontece el norte de África es ante todo un juego de poderes coloniales. A finales del XIX, las potencias europeas se repartieron el continente africano en el Congreso de Berlín y otras conferencias (sobre la colonización británica y francesa durante dicho periodo hablamos brevemente aquí). El norte del Magreb era fundamental para Europa por su posición geográfica al sur del estrecho de Gibraltar, la llave que abre y cierra el paso del mar Mediterráneo. Tal era la importancia geoestratégica de este paso que se convocó una reunión en la que se decidiría quien sería la potencia encargada de poseer dicha llave: la  Conferencia de Algeciras en 1906, en la que se delimitaron las zonas de influencia españolas y francesas.

No es casualidad que la zona del Rif, donde se sitúan Ceuta y Melilla, se le dejará a España bajo la forma de protectorado. España no era una gran potencia ni tampoco un firme aliado de ningún Estado europeo, por lo que era un Estado que no infundía temor y tenía un carácter político internacional marcadamente neutral, lo que garantizaba el equilibrio. De haber caído en manos de las potencias del momento (Alemania, Francia o Inglaterra), el Rif y el Estrecho podrían haberse convertido en auténtico polvorín. Además, para España esto suponíare aparecer en el panorama internacional con un nuevo proyecto imperial tras la derrota frente a los Estados Unidos en 1898 y la pérdida de las posesiones españolas en el Caribe y Filipinas.

España administró el Rif en calidad de protectorado desde 1925 hasta 1956. En teoría, esta era una forma de gobierno que respetaba los órdenes locales, siempre y cuando no interfirieran en los intereses del colonizador, de modo que la ocupación no significaba un cambio tan radical para la comunidad local. La política externa y el ejército, por otro lado, estaban a cargo de la Metrópoli. Este tipo de colonización requería menos esfuerzo económico y burocrático por parte de la Metrópoli, pues todo podía quedar encauzadomediante  promesas o sobornos a los jefes tribales o locales.

España llega al Rif

Las primeras incursiones que realizó España en esta zona no se saldaron con un balance positivo. De hecho, comenzaron con una derrota, el Desastre del Barranco del Lobo (1909). Esta fue una emboscada que acabó con 150 muertos, a los que si se les suman los heridos que no sobrevivieron representan más de 1000 bajas. Este revés tuvo repercusiones la sociedad española, como las tendría en el futuro la derrota de Annual.

La Semana Trágica de Barcelona ese mismo año tuvo como detonante la percepción de que los reclutas de la leva militar, integrada en su mayoría por jóvenes de familias de clase obrera, iban a un destino que no olía muy bien. Se produjo un “efecto boomerang”: lo que parecía un elemento que sería clave para la unión y honra nacional se volvió en contra del Estado con numerosas protestas. Ni los políticos, ni los militares, ni la propia corona se encontraban cómodos con la situación en el Rif.  Por suerte para ellos, la situación se iría calmando con el paréntesis fruto de la Primera Guerra Mundial.

Durante este conflicto España, neutral, no tuvo restricciones al comercio y además sacó provecho de las minas de Wolframio y otros minerales, lo que hizo que en los años de la Gran Guerra hubiera cierta bonanza económica. Mientras tanto en el Rif, España no expandió sus posesiones, pero se dedicó a afianzar las plazas que había logrado dominar, como por ejemplo la ciudad de Nador, y a negociar a través de sobornos con aquellas tribus o familias tribales que no se habían sometido, aunque no logró obtener éxito. Muchas tribus fueron reacias a aceptar sobornos del invasor y mucho menos a dar apoyo a los europeos. Los jefes tribales estaban influídos por los clérigos religiosos y sobre todo en ese momento por la  controvertida figura de El Raisuni, quien defendía que no había que cejar en la defensa de la tierra y del pueblo musulmán frente a los cristianos.

El Raisuni mantuvo en jaque a las tropas españolas hasta que fue derrotado en 1919 por el general Silvestre. A continuación, el Rey Alfonso XIII encomendó al general la misión de pacificar la zona del Rif. Es decir,  someter a aquellas familias tribales que no querían dar su brazo a torcer frente al protectorado español que los quería “proteger”  y dotar de infraestructuras básicas para mejorar sus condiciones de vida.

Abd el Krim

Una vez derrotado El Raisuni, Silvestre tuvo que hacer frente a un nuevo enemigo que, al contrario que El Raisuni, que no había elaborado un proyecto político concreto, tenía el objetivo claro de establecer un Estado unificado en la  región rifeña.

Abd El Krim
Abd El Krim. Fuente: El Mundo

Abd el Krim era hijo de un sheij (notable) perteneciente a la cabilia Beni Urraguiel, correspondiente a la zona de Alhucemas. El padre era anticolonialista y antieuropeísta, aunque a pesar de ello envió a sus hijos a España para formalizar sus estudios. Abd el Krim pronto se hizo un hueco en la sociedad de Melilla, llegando a ser el más destacado en los asuntos indígenas en la ciudad, todo ello sin haber llegado a la treintena en edad. El fundador y director del diario El Telegrama del Rif  le había nombrado redactor jefe de las páginas en árabe de su periódico.

Fue aquí donde las relaciones entre el rifeño y los españoles se rompieron, pues Abd el Krim publicó artículos criticando el colonialismo, lo que supuso su ingreso en prisión en 1915. Sobra decir que una vez cumplió la condena la relación de Abd el Krim con los españoles no sería la misma.  Lo primero que hizo fue salir de la ciudad de Melilla rumbo a su hogar, en Axdir. A su llegada no tuvo todo el apoyo de la harka (conglomerado de tribus), pues él y su hermano eran vistos como proeuropeos. Abd el Krim nunca escondió que deseaba para su tierra el impulso y la modernización europea. Apoyó inicialmente a los españoles por las posibilidades de inversión económica y modernización la zona, aunque se despegó del proyecto hispano una vez llegó a la conclusión de que España solo quería explotar las materias primas y tenía la nula intención de hacer inversiones modernizadoras.

Cuando Abd el Krim tomó el poder de su cabilia unificó gran parte de las tribus en contra de los españoles. La mayoría apoyó a Abd el Krim, pues eran conscientes de que este había pasado gran parte de su tiempo conviviendo con los europeos y contaba con la ventaja de conocer al enemigo. De este modo Abd el Krim logró ser reconocido por la mayoría de las cabilas como el líder que los liberaría de los europeos. Se inició así la resistencia cuyo culmen sería el desastre de Annual.

Desastre para unos, victoria heroica para otros

En 1920, Silvestre tomó posesión del cargo de Comandante General de Melilla e inició un avance con el objetivo de hacerse con Alhucemas en un tiempo corto y de manera efectiva. Aunque no se puede reducir a un solo motivo, ya que es un tema complejo en el que abundan los matices, se puede concluir que un aspecto crucial para explicar la derrota española fue la precipitación en el avance. La acometida liderada por el General Silvestre se fue procediendo a la vez que estiraba la línea militar, que fue dilatándose hasta el campamento militar en Annual. No se sabe a ciencia cierta qué intención tenía Silvestre en Annual, se desconoce si simplemente estaba ahí por coincidencia debido a la lentitud de movimiento del ejército, pues se sabe que se movían a una velocidad de 3´5 kilómetros por dia. Se cree que también pudo tener la intención de crear un fuerte en Annual debido a la llanura de la zona, algo extraño por la orografía del Rif, pero resultó ser una decisión fatal que benefició a los rifeños en la batalla.

El 17 de Junio se inicia el asedio del enclave español en Igueriben por parte de las tropas rifeñas. Este suceso hizo que se tomaran medidas en el campamento de Annual, pero ya era demasiado tarde. Los rifeños, con Abd el-Krim al mando, fueron concentrándose alrededor de Annual. Las tropas españolas se encontraban desmoralizadas tras la noticia de la caída de Igueriben, mientras los rifeños obtenían una victoria importante, y eran conscientes de que eran capaces de enfrentarse de tú a tú al ejército colonial. Cinco días después, los rifeños hicieron acto de presencia en el campamento, que horas antes se había comenzado a evacuar de manera ordenada.

El temor y la sorpresa por la aparición rifeña provocó el temor entre los soldados españoles causando un caos total. No hubo resistencia ni defensa, sino que el ejército colonial acampado en Annual se retiró en desbandada. Ante la casi nula resistencia, los rifeños provocaron unas bajas cercanas a los 15.000 españoles. Por ello, Annual se recordó como desastre, un terrible y oscuro episodio en la que España salió gravemente herida nivel nacional, con el cuestionamiento de la corona y el golpe de Estado de Primo de Rivera como consecuencia directa.

Para los rifeños, la victoria de Annual supuso el nacimiento de un nuevo episodio, pues ahora pasarían a ser habitantes de un nuevo estado, un estado creado por y para los rifeños. Nacía la República del Rif (1921-1925). Durante un breve periodo los rifeños lograron deshacerse de la amenaza de colonización española, todos los avances militares hechos por los españoles fueron disueltos con Annual. El nacimiento del nuevo estado puede otorgarse totalmente a Abd el Krim, pues el resto de los cabileños se hubieran conformado con hacer retroceder el avance español para volver al estado anterior de Jefes tribales o cadíes. Sin embargo Abd el Krim supo que volver a la situación previa solo provocaría la vuelta de los europeos para civilizar a los bárbaros. Esta República no fue improvisada, pues Abd el Krim ya había revelado en varias entrevistas la intención de otorgar a los rifeños un gobierno y una bandera. Apenas un mes después de Annual, Abd el Krim definió la estrategia  a seguir para la creación de una República y logró que los líderes tribales la aceptaran.

La República del Rif tuvo una constitución de 40 artículos (constitución que no se conserva, pues fue incinerada con la llegada de los españoles en el desembarco de Alhucemas en 1926) y un día nacional de la independencia fechado el 18 de septiembre. También se intentó establecer de una sanidad, educación y moneda propias. El breve Estado rifeño no paraba de impulsar leyes y medidas. Los rifeños pueden jactarse de que, en una época en que la tendencia era ser colonizado, fueron capaces de liberarse de la colonización y además crear una república que intentó modernizar una región que se podría catalogar de tribal, en la que no hubo derramamiento de sangre y que fue todo lo modernista que pudo hasta su final.

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Bibliografía

Fuente primaria: Carta de Abd el Krim a la Sociedad de Naciones, traducida por Kamal Boutarfas.

Rosita Forbes, El Raisuni, sultán de las montañas.

Manuel Leguineche, Annual: el desastre de España en el Rif

María Rosa de Madariaga, Marruecos, ese gran desconocido.

J. Pando, Historia secreta de Annual.

J. Salafranca, La República del Rif.

Documentales:

El laberinto marroquí, en Intermedia

Intervencionismo español en Marruecos. El desastre militar de Annual, en YouTube

 

 

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