Fuentes primarias: 5 cartas desde el frente (Campaña de Yebala, 1913)

Os ofrezco unos cuantos documentos muy interesantes que voy a utilizar en mi tesis doctoral. Se trata de cinco cartas escritas por Antonio Cabezos, un recluta destinado en Ceuta con el ejército español durante la campaña de Yebala en 1913. Aquellos que no estéis familiarizados con el contexto podéis encontrar un poco de información básica en estos artículos de Desvelando Oriente sobre Marruecos a principios del siglo XX y la invasión española del Rif, aunque si queréis un texto académico más largo y detallado, os recomiendo éste de Daniel Macías en la RUHM. Las cartas y otros documentos a los que hago referencia en este artículo proceden de los fondos del Consulado de Orán en la sección de Exteriores del Archivo General de la Administración, en Alcalá de Henares. Por lo que me consta, las cartas están inéditas y de momento no he encontrado referencias a ellas en ningún libro o artículo.

Antonio Cabezos era el segundo hijo del matrimonio de Pedro y Josefa Cabezos. La familia vivía en Saint Cloud, un pueblo en la Argelia Francesa que había sido fundado por un español en 1846 en la carretera entre Orán y Arzew. Antonio era, podría decirse, un inmigrante español de segunda generación. Su padre había dejado su pueblo natal, El Algar, cuando era apenas un adolescente. En 1913 contaba con cincuenta años de edad y era proprietario de una casa y un viñedo en Saint Cloud. El hermano mayor de Antonio, Simón, llevaba haciendo el servicio militar desde 1910 y parecía tener problemas para volver a Argelia. La marcha de Antonio parecía poner en apuros la economía familiar, ya que en el archivo se conserva una carta elocuente carta de Pedro Cabezos al Cónsul de España en Orán el 8 de noviembre de 1912 rogando que retrasase la incorporación de Antonio al servicio militar (lo cual consiguió, ya que Antonio no deja Orán hasta enero de 1913).

Muy señor mío, le suplico V que compadesca mis palabras berdad.
de un dia á otro se presentaran en dicho consulado dos jóbenes, Fransico Mateo y Antonio Cabezos, en calidad de voluntarios, con los documentos necesarios. lorrepito. que me conseda V. lo que le pido. que ellos me prometieron el no marchar a españa hasta el primero de diciembre, y aora que an consedido lo que querian me dejan en abandono, con un trabajo a meido aser, lo cual queda perdido, para mi, si yo poder corresponder, quedo afrentado y sin cobrarlo y en V. pongo toda mi esperanza. que los llebe emtretenidos hasta fin de mes y sera el mayor cervicio que le ará V. a un padre que queda en esta con cuatro hijos menores

Pedro Cabezos al Cónsul de Tetuán, 8 de noviembre de 1912

El hecho de que los hijos de la familia Cabezos hicieran el servicio militar en España habiendo nacido en Argelia es significativo: desde 1892, todos los hijos de inmigrantes europeos nacidos en suelo francés (y eso incluía Argelia) eran considerados automáticamente franceses. Para conservar su nacionalidad debían llevar a cabo un largo y complicado trámite burocrático en el plazo exacto de un año tras cumplir la mayoría de edad (veintiún años). La relación entre la familia Cabezos y las autoridades francesas no era buena, al menos según se puede ver en los documentos, y es posible que pueda haber relación con el servicio militar de Antonio y Simón (que así se llamaba el hermano mayor). La cuestión de la nacionalidad de los hijos de los inmigrantes era crucial para las autoridades francesas en Argelia, que esperaban aumentar la cifra oficial de “franceses” (al menos sobre el papel) y, sobre todo, obtener reclutas para el ejército colonial. Un año después de estas cartas, coincidiendo con el estallido de la Gran Guerra, Pedro Cabezos sería arrestado por el prefecto de Orán y encarcelado durante nueve meses sin juicio.

En las cartas podemos seguir el viaje de Antonio hasta Marruecos desde la Península y leer sus impresiones sobre la vida en el frente, así como detalles de su vida cotidiana en Argelia. En las primeras cartas intenta tranquilizar a su familia explicando que no se ha presentado voluntario sino que le han elegido en un sorteo para ir a Melilla, y que las cosas en el frente parecen tranquilas. Leemos referencias a un François, un amigo suyo del pueblo que también estaba hacendo el servicio militar (seguramente el tal Francisco Mateo mencionado en la carta de Pedro al Cónsul). También leemos saludos y mensajes a sus hermanos, y su preocupación por no recibir noticias de su familia. En la última misiva podemos leer la frustración de Antonio con el servicio militar y que no le dejen volver a Argelia de permiso. También encontramos la noticia de que su hermano Simón ha sido destinado en Larache como acemilero (conductor de mulas, del árabe زَامِلَة‎).

Para contrastar, intercalo entre los documentos algunas imágenes y columnas extraídas de ejemplares del periódico El Telegrama del Rif y de la revista Mundo Gráfico publicados en las fechas de las cartas, accesibles respectivamente en la Biblioteca de Prensa Histórica de PARES y en en la Hemeroteca Digital de la BNE. Es divertido comparar las cartas con lo que se publicaba en la prensa.

He decidido respetar la ortografía y la gramática y la puntuación tal cual estaban en las cartas originales. Hay posibles errores de transcripción, y cuando no estoy seguro de una palabra lo indico. Si tenéis problemas leyendo las cartas debido a la ausencia de signos de puntuación, probad a leerlas en voz alta y más o menos cuando os quedéis sin aliento hacéis una pausa. Es una pena que no se puedan hacer fotos en los archivos, porque con la transcripción pierde cierto matiz. A menudo, especialmente cuando se trata de documentos manuscritos que no siguen las normas habituales, la caligrafía y la distribución del texto en el papel ayudan bastante a entender el ritmo y las pausas. En todo caso, las cartas son muy vivas y expresivas y dan una visión de la vida en el frente bastante alejada de las épicas crónicas periodísticas de la época.


Portada del Telegrama del Rif el 17 de Junio

Ceuta, 17 de junio de 1913


Apresiable padre al recivo de esta es para manifestarle lo sigiente y al mismo tiempo para desirle que quedo en completa salud
A D G


Padre de no averle escrito ante a sido por que no sabia adonde iva pero poreso no se agan mala sangre porque estoy en marueco por que aqui se pasa muy bien y se come buenos rancho y buen cafe con leche todas las mañanas y luego milisia y los maruecos no se comen a nadie y esto a sido mi suerte por que simon lo sabe todo lo que a pasado pero que vamos aver pasensia y que no sepa yo que la mama se oiga a llorar por que si yo lo se ya no escrivo mas no tiene que pensar en mi lo mismo que si estuviera en España y que et corrio mucho ya de Cartagena me fui a Alicante y despues a Madrid y despues a Algesira y despues a Seuta y porto estado bien pero en Alicante estava de ordenansa quon el General y me a tocado la suerte pero no me ago mala sangre porque estoy Francois quon migo y nusotro pasamos el tiempo como el agua siempre devertiendono pero aqui ay mucho trabajo en el tiro porque nos vamos a tetuan pero no ay nada


Madre uste no piense en mi poeque yo se quien es uste aora siempre va a estar pensando en mi por que en la otra carta me mando a desir que no me fuera a melilla pero me an enviado no por gusto que a sido por fuerza y no se piense que me ido voluntario que simon lo sabe todo


Juanico aora si que voy a ser pun con la escopetita y matar muchos moros y tu cuando veas a un morico le tiras un pedraso quon una piedra gorda en la cabezas y aver si me escrive cuando tengas un sueldo para que yo pase el tiempo. y nada mas para desirte por el momento y un monton de avrazo para todos mis ermano y memoria para todos que pregunte por mi y ustedes resiven un millon de abrazos de su ijo que desea veros todos los momentos que lo es


Antonio Cabezos


no escrivo mas por que no et tenido tiempo en otra le mandare a desir todo


mi adereso para si van a escrivir
Ceuta Regimiento de Infanteria de Uad Ras Nº 50 4 Compañia del 3er Batallon
Ceuta

Recorte del Telegrama de Rif el 17 de junio de 1913

Tetuan, 6 de julio de 1913


Apreciable padre et resivido su carta y por ella se en la situacion que se encuentra yo por la presente quedo bueno A D G


Padre sabra como a sido el aver venido y al marrueco a sido un sorteo que avemo tenido de todos los regimiento y por la mala suerte me a tocado ami tanbuen destino que yo tenia en alicante que si me fueren dado mil franco no me voy y me tenido que venir por fuerza pero no ay mas que tomar pasensia


Padre sabra como el dia 5 vamos llegao a Tetuan pero la carta suya la resiví el mismo dia que llegue a la noche y estamos en tetuan pero para mi mejor estoy en tetuan que adonde estava porque aqui ay agua a volunta pero adonde estavamos ante teniamos que compral a el agua y aqui por todo ay agua y por medio de tetuan sale el agua a chorro y adonde no ay agua es muy malo con las calores que se tiran aqui. Padre la linia de fuego esta mas adelante en unas montaña que ay muy alta pero ya lan tomado casi todas y ay un rio, y muchos jardines por toda la orilla del rio y lan pegado fuego ya casi a todos los jardines


Padre cuando me escriva me envie la fecha de las carta que resive asi yo sabre las carta que se pierden porque aqui no salen las carta vien y de simon ya et resivido dos carta y me dise que ya ase mas de un mes que no save de casa, y como eso que no se va a la casa ya tanto tiempo de servisio esque lan tomado por desertor por que en todas las carta me dise que se va air y nunca se va


Madre uste no se aga mala sangre por mi por que yo estoy vien y no es menester pensar en la guerra por que aqui no ay nada todo lo malo apasado ya nada mas para desir por el momento un millon de abrazos para todos mis ermanos y ustedes resiven de este que de veras desea a todo los momento que lo es
Antonio Cabezos

El Telegrama del Rif, 6 de julio de 1913. Mencionan la llegada a Tetuándel regimiento de Antonio.

Ceuta, 4 de septiembre de 1913


Queridos padres el resivido la sulla con fecha del 20 julio y por ella se que se encuentra todos buenos y yo por la presente no quedo muy bien.


Padre y ase algunos días que no et tenido constentansion y yo llevo 3 carta con esta escrita a es que se quedan arretrasada como esta que la et resivido aora a los 45 dias en el camino Padre yo me encuentro en el hospital porque me a salido un flemón en el cuello y me lan rajao y ya boy mejor y algunos dolores de variga como me dava en casa pero yo como muy bien


Padre el otro dia mataron al moro valiente que uno de los cavesilla y el mas revolusonario que avia en este partido y aora ay fuego desde Lauzien asta Ceuta aqui no siente uno nadamas que tiros por todos lados pero esto se acabara pronto y el dia que veniamos de Tetuan para el rincón todos los que veniamos enfermo no tuvimos que costarnos en el suelo porque se armo un tiroteo que duro mas de una ora y la artilleria siempre estan asiendo fuego esto es una fiesta y de mi regimiento no an muerto mas que 3 y los que uvieron erido no es como dise uste en esta carta que et tenido mucha bajas eso es mentira si es el periodico que lo dise eso no se lo crea porque es el regimiento que menos bajas a tenido los que mas bajas an tenido an sidos los casadores y el regimiento borbon y el regimiento cordoba pero nosotros para los fuegos que vamos echo eso no es nada y para venir de tetuan los enfermos a Ceuta de tetuan se sale en otomovil asta el rincon y del rincon asta Ceuta en un remorcador y vamos asalir para Malaga unos cuantos y el mismo dia que ivamos a envarcar vino una orden del ministro de la guerra que no saliera nadie asta nueva orden y no pudimos salir

sin mas que desirle un millón de avrazo para todos mis ermano y ustedes resiven el corazonde su ijo que verlo desea mas que escrivirle que lo es


Fdo: Antonio Cabezos


Le dara memoria para travanda y para Celina y sus ijos y su marido y para todos los que pregunte por mi

Mundo Gráfico, 3 de septiembre de 1913.

Ceuta, 20 de Septiembre de 1913

Apresiable Padre le escrivo esta cuatro letra para aserle saber en la situasion que me encuentro bueno A D G


Padre le escrivo esta cuatro letra para vean que no me an matado porque Gines me a enviado una carta disiendo me que me avian matado y yo estoy en el hospital tan tranquilo porque se a tirao un temporal que a durao 6 dias lloviendo y yo tan tranquilo en el hospital en una buena cama y comiendo siempre Galina y Jamon y los otros pobre asiendo guardia y mojando las mantas y la noche a dormir en el suelo todo mojado


Padre Gines me a enviado a desir que Simon se a ido a Larrache y quisiera que me escriviera todo lo ante posible para que yo me quede tranquilo porque estando los dos y va la cosa muy mal Padre el dia 5 dele mes entraron en el hospital que yo estoy 39 herido y el dia siguiente otro tanto y dos dias despues unos cuantos y el dia 22 quiere Marina avansar ala tomar el fondac que fue adonde prim se dejo mil y pico de hombre pero si es asin ami no me toca y de lo que yo tengo da qui 3 u 4 dia ya estara serrado y me marchare para Tetuan

Madre uste no tome pena por mi porque esto pronto se rematara ante de tres meses esto esta tranquilo porque tendran que sembrar

Madre le diga a la madre de françois que de françois no pongo nada porque estamos lenjo uno de otro pero pronto nos veremos sin mas que desirle le dara memoria a todos los amigos y a todos lo que pregunte por mi y ustede resive un millon de abrazo de su ijo que lo es


Antonio Cabezos


Juanico me enviara a desir si ay mucho vino en la casa de la uba de tu vina porque no se viña ni tefa no ay nada mas que chumbo y ijo tomasico aver si ase cudiado de Juanico que no lo pille un carro
Perico y Josñe aver si aveis echado mucho dias de vendimia y aver aora que viene el invierno aver si aseis mucho olla para pone grefa
Adios ermanos asta la vuestra

Recorte de Mundo Gráfico, 24 de septiembre de 1913. Aquí esta la probable causa de que las cartas entre Antonio y su familia se perdiesen

Ceuta, 9 de Octubre de 1913


Mimas estimados Padres esta es para manifestarle lo sigiente y al mismo tiempo para yo saber como se encuentra todo la familia yo por la presente quedo bueno A D G


Padre sabras como ya ase tanto tiempo que no et resivido carta suya que estoy sin sosiego y Simon me a escrito y tambien me dise que no a resivido carta sulla ase mas de un mes u es que se le a pegado fuego a la fabrica de aser papeles de Oran u es que no ay tinta pues le mandaremos papel y tinta desde aqui porque aqui si ay para escrivir.

Padre sabra como simon esta en Larache de asimilero en los comboy y me manda a desir que trevaja mucho cuando resivi su carta pues lo senti mucho porque aqui se pasa muy negra y que estando el cumplido como esta pues mas lo siento porque yo de alicante me fuera marchado porque eso de vinir aser 3 año y aora tiene que aser 5 pues eso no lo encuentro bien aluego dise uno de venir a servir a España ami que me dan 3 mese de permiso y lo pasaporte no biene por que disen que para Algelia no dan permiso con que mire conque gusto me quedao yo los que le an dao permiso como enfermo como ami pues ya estan en su casa y yo si quiero tengo que marcharme para Tetuan pues me tengo que todo el invierno en el hospital porque cae mucha agua y estar una noche de agua en un parapeto toda la noche mojao y sin tener en que mudarse pues eso no me conviene

sin mas que desirle Memoria para todos mis amigos y para todos los vesinos y para todos los que pregunte por mi y un abrazo para todos mis ermanos y ustedes resiven el corazon de su ijo que desea verlo mas que escribirle

Antonio Cabezos.

Mundo Gráfico, 1 de Octubre de 1913. Nótese el contraste entre el tono de las cartas de Antonio y la nota periodística.

Fuentes primarias: Los sucesos de Saïda (1881)

Esta semana he estado en el AGA investigando para mi tesis y he encontrado mucho material interesante. Entre otras cosas, he transcrito varios documentos relativos a la matanza de Jalfalah (cerca de Saida) en Argelia en 1881. La caja con los documentos es enorme y no sé hasta qué punto ha sido explorada por historiadores; os invito a hacerlo si os interesa el tema. En este artículo os ofrezco la transcripción de varios documentos manuscritos que me parecieron interesantes.

La matanza de Jalfalah tuvo lugar en el contexto de una rebelión de varias cabilas argelinas lideradas por un “agitador anticolonial” llamado Buamama. La rebelión comenzó en abril de 1881 cuando los partidarios de Buamama mataron al grupo de soldados franceses que fueron a arrestar a su líder, y pronto se extendió por buena parte del Oranesado. Los jinetes de Buamama atacaban esporádicamente a los franceses y se retiraban, robando botín y evadiendo enfrentamientos directos. El 11 de junio se dirigieron a unos espartales donde vivían y trabajaban cientos de familias de temporeros españoles (sobre todo murcianos, almerienses y alicantinos), matando a cientos de ellos y destruyendo o robando las pocas pertenencias que tenían. Los jornaleros españoles eran la mano de obra fundamental de la colonización agrícola de los franceses en Argelia, de modo que el brutal ataque era una forma de desestabilizar la economía y paralizar la explotación del campo mediante el terror.

Saïda (Fuente: OpenStreetMaps)

La matanza causó mucha consternación entre la comunidad española en Argelia, y millares de inmigrantes (especialmente los que vivían en las zonas rurales del Oranesado) trataron de volver a España, asustados por la violencia y preocupados por el desdén las autoridades francesas habían tratado a los afectados por la masacre. Las noticias causaron una gran ola de solidaridad en España; varios periódicos españoles y organizaciones populares organizaron colectas para la repatriación de los afectados, varios empresarios ofrecieron pagar el pasaje y dar empleo a algunas de las víctimas en sus explotaciones agrícolas en la península, y el servicio consular en Orán se implicó al máximo, pese a la preocupación del gobierno central, que no quería provocar un conflicto diplomático con Francia. En este artículo, Ricardo Montes narra lo acontecido utilizando artículos de la prensa española de la época. Un buen análisis del suceso con documentación de archivo se puede encontrar en Los españoles en la Argelia francesa de Juan Bautista Vilar (1989), aunque es un libro relativamente complicado de encontrar.

Aquí nos limitaremos a ofrecer varios extractos de fuentes primarias extraidas del Archivo General de la Administración (Exteriores 66/4124). Todas estaban escritas a mano, así que es más que posible haya errores en la transcripción (cuando no estoy seguro de algo está indicado con corchetes y una interrogación). Mi criterio para transcribir ha sido respetar al máximo los originales, así que faltan tildes, la puntuación no es gramaticalmente correcta y hay orrores ortográficos. La caligrafía original siempre es más expresiva y siempre hay cierto matiz que se pierde al pasarlo a máquina. Por favor, si utilizas estas transcripciones en algún trabajo o artículo o como material docente, cita esta página (y avísame, me gusta saber que este proyecto es útil).

Los tres primeros textos son declaraciones de supervivientes. El segundo es una carta de Campillo, el empresario murciano que gestionaba uno de los espartales afectados, al cónsul español en Orán, cinco días después de la masacre, contándole su negociación con las autoridades francesas. El último es una carta del vice-cónsul de Arzew al cónsul de Orán en la que se queja de la situación.

Grabado en La Ilustración Española y Americana, 8-7-1881 (Fuente: Hemeroteca Digital de la BNE)

Tres testimonios de supervivientes (finales de julio de 1881)

Rafaela Ygorra y Jerez natural de Busot provincia de Alicante se presenta, con su hija Rafaela de seis años y declara que el día 11 de junio estando en el chanti de Campillo con su marido José Giner y Brotand[?] de Bustos y sus cuatro hijos José, Vicente, Juan Bautista, Rafaela, a la puerta de la barraca, vino sobre ellos un gran tropel de árabes y mataron a su marido, los hijos huyeron llevando el mayor (Jose) a Juan Bautista de quince meses en los brazos, los árabes los persiguieron hasta cerca de Saida y los mataron, que a su hija Rafaela que estaba detrás de su padre le hirió la misma bala que mató a su padre. que a la declarante y su hija les quitaron las ropas que llevaban y todo cuanto tenían en la barraca. (cuatro burros, dos mantas, una escopeta y toda la ropa) que se escondieron en el monte y andaban de noche tardando cuatro días en llegar a Saida. Llegaron a Saida en cuyo hospital curaron a la niña Rafaela el brazo que tiene roto y piden repatriación que no saben firmar y firma el testigo

Pedro Martínez


Ana Hernández y serrano de diez y seis años de edad natural de Carboneras (Almería) declara: que el once de junio estando en el Chanti de Don Mariano Campillo con su madre y una hermana de diez años, se presentaron uno gran número de árabes, matando españoles, que mataron a su madre y la arrojaron a una barraca incendiada donde se carbonizó, que la declarante mandó a su hermana a huir con otras mujeres y ella por su parte huyó también con un hombre y otra mujer y cuando a los cuatro días llegó a Saida se encontró con su hermana Ysabel, pero queno á vuelto a saber de su padre Juan Hernández natural de Carboneras y de su hermano Pascual de catorce años. Perdieron tres burros, la ropa y el ajuar. No sabe firmar y firma el testigo

Pedro Martínez


Rafael Alonso y Segura natural de Turilla provincia de Almería de 17 años de edad, declara que: trabajaba en el chanti Campillo en compañía de sus dos hermanos, Juan de 20 años y José de 14 años (son huérfanos), que el día 11 de junio llegaron grande número de moros, que hecharon a huir pero que aquel mismo dia, fueron encontrados por unos 600 o 700 moros que se los llevaron al campamento donde llegaron a las dos de la tarde, inmediatamente sacaron a unos diez metros del campamento algunos de los prisioneros españoles que fusilaron, entre esas víctimas se encontró su hermano Juan y otro del mismo pueblo llamado Juan …… de unos 25 años.

Ha permanecido en la coluna Bon Amma hasta el día 15 de julio, en que por un descuido de los moros pudo escapar en compañía de otro prisioner, Blas Rojo y Sellis [?] de la provincia de Murcia, han estado tres días andando de día y de noche y fueron socorridos por moros amigos que los condujeron a termino y de ahí fueron dirigidos por el tren a Saida.

Nos hacían cojer leña para la comida, pastos para los animales, y traer agua. Nos hacían andar todo el día y de 21 a 24 [no se entienden bien estos numeros] nos daban harina para hacernos una torta, cuando no andábamos muy deprisa nos amenazaban de muerte y nos pegaban con sus palos. Hemos perdido tres burros españoles y toda la ropa.

No saben firmar.

Oran y 23 de julio de 1881

Pedro Martínez

Extracto de un artículo un tanto incendiario en La Iustración Española y Americana, 8-7-1881 (Fuente: Hemeroteca Digital de la BNE)

Carta de Mariano Campillo al Cónsul de Orán (16-6-1881)

Membrete: M. Campillo, Saïda (Algérie)

Saida, 16 junio 1881
Señor Consul de España
Oran

Muy señor mío

El 10 y 11 del actual an sido atacados mis chantis y el del señor fuentes donde había un número de 1000 personas lo menos, de los cuales no an parecido a la fecha la mitad, principalmente de los que yo ocupaba que eran unos 600 no llegando a los que an venido.

El 12 entraron los primeros que escaparon de la muerte y me icieron saver que eran muchos los eridos mugeres y niños que se avian refugiado en la [foreh??] donde habian sido atacados de nuebo, pº que podria salbar la vida a muchas personas si se les daba socorro inmediatamente me dirijo a todas las autoridades civiles y militares pidiendo armas pº aver salido con unos 300 españoles de buena boluntad a socorrer los nuestros, me dieron por respuesta no tenian, no me di por batido y todos los dias los emolestado, asta el 14 a las 10 de la noche que estuve por ultima vez casa del coronel (cuarenta) que su funcion de comandante superior, y le suplique me dejase unos 70 hombres del cuerpo territorial supuesto que no los empleaba y reunidos con unos 50 españoles que yo uviese armado a dar socorro a los nuestros, pues todos los dias estan entrando mugeres y niños diciendome que son muchos los que estan escondidos en las matas de la [foreh??]. solo ayer a las 1 de la tarde se decidieron a darme 12 cazadores de a caballo que acompañados por españoles an salido creo en tarde pues excepto 3 que me an dado aviso que ai en una matamora q an tenido algun socorro, los demas deven ser muertos de fatiga a causa de eridas y de ambre y sed, asi mismo ecreido prudente no refinar los hombres que me an ofrecido, aciendoles saver que el socorro que me dan es tarde.

Los primeros que entraron los puse en una de mis casas (donde existen todavia) pº viendo acudian bastantes me dirigi al señor alcalde 2º (el 1º estaba ausente) pidiendole socorro, ni siquiera sin dignarse de una respuesta, al dia siguiente a las 6 de la mañana pase a ver al señor alcalde 1º pidiendo socorro, deseguido dio orden pª que no faltara nada de lo mas necesario, los eridos an sido conducidos al ospital aciendo responsables a las personas que les ocupaban.

El 14 en la noche llegaron a esta los sres. prefectos de oran y mascara y los sres presidente y procurador del tribunal de mascara, los 1ºs me dijeron  que se podia disponer de una suma de 1200f de su parte y 700 dados por el general Ceres.

Ayer un empleado de la compª me dijo era necesario principiar a mandar los restos de esas pobres familias, que la compª les trasportaba gratuitamente asta argel, no soi de aviso se precipita el viage asta que sepamos los que faltan de cada familia (sera dificil an sido muchos quemados) y lo que an perdido en vestios y ropa, operacion que principiare oi asistido de la justicia y despues Ud dare ordenes, su presencia de U. seria util queda de usted señor consul  un af.mo y seguro servidor

Mariano Campillo

P.D. pª salir a socorrer las personas que estan abandonadas no epedido nada mas que armas comida pª ombres y medios pª transportar los q se encuentran cada vez les escribo no terminando como asido egecutado a ultima ora

Carta del vicecónsul en Arzew al Cónsul de Orán (17-6-1881)

Vice-consulado de España en Arzew

Muy señor mío: confirmo a v.c. mis oficios de 13 y 14 del corriente sobre los acontecimientos ocurridos en el interior de esta con nuestros súbditos, pudiendo asegurar que han sido tanto los atropellos cometidos con mujeres y niños de los cuales muchos hoy se ignora su paradero así como del gran número de asesinatos con hombres

Creo y noticias verídicas adquiridas me confirman que ha habido grande negligencia por parte de las autoridades de este país en proteger a nuestros súbditos cuando dadas las órdenes oportunas para retirar los chantier yá era tarde debido sin duda a la gran confianza que eso notamo [??] se incremento y temiendo a la retirada completa de estos obreros que sin caridad explotan ocultandoles la verdad de cuanto incurrian.

El señor Campillo en los primeros momentos de la ocurrencia pidió armas y municiones a la autoridad con objeto de recoger los numerosos heridos y difuntos que despues de dos dias abandonados y sin proteccion se encontraban a merced del enemigo, cuya petición fue denegada así como la de que á lo menos mandasen fuerzas á proteger á estos individuos. Habiendo sido acordada ayer con escaso número de hombres y estos acompañados de varios españoles armados a coste de los señores Fuentes y Campillo

Positivamente puedo asegurar a V.S. tambien que los heridos que se presentaron al hospital solicitando su entrada, no quisieron recibirles por ningún concepto sin la responsabilidad pecuniaria de los señores Fuentes y Campillo que se vieron obligados a darla en vista de que la Compañía Franco Algerienne se negó a responder por ningún concepto.

De estos hechos así como de otros protestaré mañana enérgicamente a las autoridades a quien corresponda.

Hoy recibido el despacho de VS he exigido a la autoridad la manutención digna de los españoles entrados a ésta hasta tanto que la compañía Franco-Algerienne de quien exijo tambien transporte gratuitamente a los españoles hasta el puerto de Arzew y Oran acuerde mi petición.

Visto la necesidad de algunos súbditos que se hallaban totalmente en cueros les he facilitado algún recurso de los cuales daré a VS cuenta en tiempo oportuno. Me ocupo y no cesaré de dar los pasos necesarios para que sean atendidos todos los españoles y en su día reintegrados de las pérdidas materiales que han sufrido.

Espero las órdenes de VS y la aprobación de mi conducta

Guarde a VS muchos años

Orán 17 de junio de 1881

El viceconsil de S. maj

Ruijano[?]

Grabado en La Ilustración Española y Americana, 15-7-1881 (Fuente: Hemeroteca Digital de la BNE)

Fuente primaria: un español presencia la toma saudí de La Meca (1807)

Domingo Badía, también conocido como Alí Bey, fue un viajero y espía español que recorrió parte de Oriente Medio bajo las órdenes de Godoy fingiendo ser un príncipe abasí. Fue el primer español no musulmán en visitar los lugares sagrados del islam. Además, fue testigo de la toma de La Meca por los saudíes en 1807.

Su relato es un interesantísimo retrato de la Arabia del emirato de Diriya, el primer estado saudí al que me referí en el primer artículo sobre Arabia Saudí. Obviamente, hay que tener en cuenta que esta escrito a principios del XIX como una crónica de viajes, y que el autor sigue las convenciones estilísticas de la época, con descripciones que hoy nos parecerían racistas o esencialistas, pero que estaban de moda por entonces.

Alí Bey llega a la Meca en enero de 1807. Se reúne con el jerife Ghalib ibn Musaid y describe la ciudad. Me voy a centrar tan solo en los pasajes relativos a la llegada de los wahabis y la situación política de la ciudad. Dos elementos llaman la atención: la descripción que hace de la religiosidad de los wahabis y el temor que suscitan, y la escasa popularidad del jerife de La Meca entre sus súbditos.  Para el contexto histórico, podéis consultar Historia de Arabia Saudí I

He adaptado el texto a las convenciones gramaticales modernas para que su lectura sea más sencilla, añadiendo acentos y tildes y sustituyendo formas arcaicas de ciertas palabras por su versión moderna. He respetado la transliteración árabe que utiliza el autor (influida por las convenciones francesas), aunque no sea el estándar que usamos en la actualidad.

Si queréis el texto original, se puede encontrar fácilmente por Internet en Google Books, pero también me podéis enviar un email y os facilito un PDF.

Historia de Arabia Saudí
1Geografía y primer emirato saudí (1744-1818)
2 – El siglo XIX (1818-1919)
3 – Conquista y dominio (1919-1926)
4 – El reino antes del petróleo (1926-1938)
5 – Petróleo con sabor americano (1938-1953)
6 – El breve reinado de Saud (1953-1964)
7 – El despotismo ilustrado de Faisal (1964-1975)


Capítulo XIV. Llegada de los saudíes a la Meca.

[…] Aquel mismo día [3 de febrero de 1807] entró en la Meca un cuerpo de ejército de los wehhabis, para cumplir el deber de la peregrinación, y tomar posesión de la santa ciudad. Vílos entrar por una casualidad. Hallábame a las nueve de la mañana en la calle principal, cuando me veo venir una multitud de hombres…. Figúrese cualquiera un tropel de individuos apretados unos contra otros, no llevando mas vestido que una pequeña faja al rededor de la cintura, y algunos una toalla sobre el hombro izquierdo y bajo el brazo derecho; y en lo demás enteramente desnudos y armados de fusiles de mecha con un khanjear o gran cuchillo corvo a la cintura.

A la vista de aquel torrente de hombres desnudos y armados, todo el mundo echó a correr para dejar expédita la calle, que llenaban enteramente. Yo me obstiné en permanecer en mi sitio, y subí a un montón de escombros, para observarlos mejor. Ví desfilar una columna que me pareció compuesta de cinco a seis mil hombres, tan apiñados en todo lo ancho de la calle, que les fuera imposible mover la mano. La columna, precedida de dos jinetes armados con una lanza de dos pies de largo, terminaba en otros quince o veinte montados en caballos, camellos o dromedarios, con una lanza en la mano como los primeros; mas no llevaban banderas, ni tambores, ni algún instrumento o trofeo militar. Durante la marcha, los unos daban gritos de santa alegría, otros rezaban confusamente oraciones en alta voz, cada cual a su modo.

En el orden referido subieron hasta la parte superior de la ciudad, donde comenzaron a desfilar en pelotones para entrar en el templo por la puerta Beb-es-Selén. Crecido número de muchachos de la ciudad, que sirven ordinariamente de guías a los extranjeros, salieron a su encuentro, y se presentaron sucesivamente a los diversos grupos, para servir de guías en las ceremonias sagradas. Noté que entre aquellos conductores benévolos no había un solo hombre formado. Ya los primeros pelotones, para comenzar las vueltas de la Kaaba, se apresuraban a besar la piedra negra, cuando otros, impacientes sin duda de aguardar, se adelantan en tumulto, se mezclan con los primeros, y bien pronto, llegando a su colmo la confusión, no deja oír la voz de los jóvenes conductores.

A la confusión sucede el tumulto. Todos quieren besar la piedra negra, y se precipitan; muchos se abren paso con palo en mano: en vano uno de sus jefes sube al zócalo, junto a la piedra sagrada, para restituir el orden; sus gritos y ademanes son inútiles, porqué el santo celo de la casa de Dios que los devora no les permite escuchar la razón ni la voz de su jefe. Auméntase el movimiento en círculo por la impulsion mutua. Finalmente se les ve, como un enjambre de abejas que vuelan confusamente en torno de la colmena, circular sin orden al rededor de la Kaaba, y en su tumultuoso entusiasmo hacen pedazos con los fusiles que llevaban al hombro, todas las lámparas de vidrio que rodeaban la casa de Dios.

[…]

Los wehhabis de Draaíya, lugar principal de la reforma, tienen color de cobre. Son por lo general bien hechos, y muy bien proporcionados, pero de talla pequeña, y he notado principalmente entre ellos algunas cabezas bastante hermosas para ser comparadas a las del Apolo, del Antinoo, o del Gladiator. Tienen los ojos vivísimos,la nariz y boca regularmente diseñadas, hermosos dientes, y fisonomía muy expresiva…

Represéntese cualquiera una multitud de hombres desnudos y armados, sin casi idea alguna de civilización, y hablando una lengua bárbara: semejante cuadro a primera vista espanta la imaginación, y parece horroroso; mas si uno se sobrepone a esta primera impresión, halla en ellos cualidades recomendables: jamas roban ni a fuerza, ni con engaño, excepto cuando creen que el objeto pertenece a un enemigo o a un infiel. Todo cuanto compran, y cualquier servicio que se les hace,lo pagan en su moneda. Ciegamente sumisos a sus jefes, sufren en silencio toda clase de fatigas, y se dejarían conducir al cabo del mundo. En fin, se ve en ellos los hombres mas dispuestos a la civilización, si se les supiese dar la dirección conveniente.

Vuelto a casa supe que no cesaban de ir llegando cuerpos de wehhabis a cumplir el deber de la peregrinación. ¿Qué hacia entre tanto el sultán scherif?… En la imposibilidad de resistirá tales fuerzas, se mantenía encerrado u oculto por mejor decir, temiendo algún ataque; las fortalezas se hallaban abastecidas y preparadas a la defensa; los soldados árabes, los turcos y mogrebinos se mantenían en sus puestos: vi guardias y centinelas en los fuertes; tabicáronse muchas puertas; en una palabra, todo se hallaba pronto para el caso de agresión. Mas la moderación de los wehhabis, y las negociaciones del scherif hicieron inútiles semejantes precauciones.

Capítulo XV. Temor a los wahabis

Debo confesar en verdad que hallé mucha racionalidad y moderación en todos los wehhabis a quienes dirigí la palabra. De ellos mismos es de quienes saqué la mayor parte de las noticias quedaré sobre su secta. Sin embargo, a pesar de esta moderación, ni los naturales del país, ni los peregrinos pueden oír pronunciar su nombre sin estremecerse, y aun entre ellos mismos no lo pronuncian sino en voz baja. Así es que huyen de ellos, y evitan en lo posible el hablarles; y siempre que yo quería hablar con ellos, tenia que superar la mas obstinada oposición de parte de los que me rodeaban.

Capítulo XIX. Impopularidad del jerife. Toma definitiva de la Meca por los saudíes.

Los wehhabis, prohibiendo el uso del rosario como una superstición, han privado a los habitantes de la Meca de un ramo de comercio muy lucrativo: mas continúan fabricándolos ocultamente para los peregrinos, con diversas maderas de la India y del Yemen, y con madera de sándalo que es muy odorífera.

[…]

El actual sultán scherif de la Meca se llama Ghaleb. Es hijo del scherif Msaat, su predecesor en el trono. Hace años que su familia ha obtenido la soberanía del Beled el Haram y del Hedjaz; mas la ordinaria costumbre, cuando muere un sultán scherif, es disputar el trono con las armas en la mano, como se practica en Marruecos, hasta que el vencedor da la ley a la nación; pues no se halla establecido el derecho de sucesión. El scherif Ghaleb es hombre de genio astuto, político y valeroso; mas enteramente falto de instrucción, y entregado a sus pasiones, se trasforma en un vil egoísta para satisfacerlas; no hay vejación que no ejerza con los habitantes y con extranjeros o peregrinos; es tal su inclinación a la rapiña, que no perdona aun a sus amigos,ni a sus mas fieles servidores, cuando cree poderles arrancar alguna cantidad. Durante mi corta residencia en sus estados, fui testigo de una de estas fechorías, que costó mas de cien mil francos a un negociante de Djedda, uno de sus principales favoritos. Los impuestos sobre el comercio y sobre los habitantes son enteramente arbitrarios; van creciendo diariamente, pues inventa nuevos medios de aumentar sus rentas; en una palabra, se halla el pueblo reducido a tal extremidad, que en toda la tierra santa no he hallado uno solo que me hablase bien del scherif, excepto el negociante de quien hablé arriba.

[…]

No obstante los defectos del scherif, y la especie de nulidad a que diariamente lo reducían los wehhabis, conserva aun bastante influencia en los puertos de Arabia, y en Cosseir, por sus relaciones con los mamelucos y los habitantes del Saaid o alto Egipto, como también en Sauakeny Messua, que posee en las costas de la Abisinia, en nombre del sultán de Turquía. También advertí con sorpresa en dicho príncipe, que no tenia ninguna de las preocupaciones de su nación.

La situación política del país era muy singular a mi llegada. Era el sultán scherif su natural e inmediato soberano; y sin embargo se reconocía cono monarca supremo al sultán de Constantinopla, haciéndose mención de él como a tal en el sermón de los viernes, cuando Saaud, que domina el país con sus wehhabis, prohibió el viernes ántes de pascua, hacer mención del sultán de Constantinopla.

Bien enviaba la Puerta otomana un bajá a Djedda; pero éste pasaba el tiempo en la Meca comiendo a expensas del scherif, sin ejercer acto alguno de autoridad, de modo que casi se ignoraba su existencia. El sultán enviaba asimismo cada año a la Meca, Djedda y Medina, kadis para ejercer el poder judicial; mas no podían mezclarse en nada de lo concerniente a la parte administrativa; pues esta quedaba enteramente en manos del scherif,que gobernaba como sultán independiente por medio de sus gobernadores. Llevaban éstos el título de uisir o visires, y todos eran esclavos negros del scherif.

El sultán Saaud, cuya autoridad estribaba solo en la fuerza, se hacia obedecer allí; mas aun no se había enteramente alzado con el mando; tampoco exigía contribuciones, y aun parece respetaba el poder del scherif. Gozando éste de las atribuciones de sultán independiente, era dueño absoluto de la vida y bienes de sus súbditos; hacia según su voluntad la paz o la guerra; y mantenía sobre tres mil hombres de tropa entre turcos, negros y mogrebinos.

Sin embargo de tales ventajas, no bastando sus medios para oponerse a las empresas de los wehhabis, se veía obligado a respetar sus órdenes, recibir las leyes que le imponían, y dejarlos obrar con libertad; mas no dejaba de mantener sus fortalezas cerradas y en estado de defensa, a fin de conservar siempre una actitud imponente. De semejante conflicto de poderes, resultaba que la ciudad de la Meca no sabia quién era su verdadero dueño; la autoridad, dividida en tantos jefes, perjudicaba a la administración de justicia,comprometía la propiedad y la libertad individual, y de consiguiente apresuraba a largos pasos la ruina de la pública felicidad.

Fuera del sultán de los turcos, no tenia el scherif relaciones políticas con soberano alguno; ni había en el país cónsul o agente de una nación extranjera. Los ingleses son los únicos que de tiempo en tiempo se presentan en el puerto de Djedda, donde son favorecidos de los habitantes, porqué hacen con ellos el comercio de la India. Ya dijimos que el scherif es el principal actor de este comercio; sus buques navegan de Djedda a Mokha, y de allí a Mascate y a Surate. Tal era la situación del país, cuando el 26 de febrero de 1807, el sultán Saaud mandó anunciar en todas las plazas y parajes públicos, que el día siguiente por la tarde debían salir de la Meca todos los soldados turcos y mogrebinos del scherif, y dirigirse fuera de la Arabia, como también el bajá turco de Djedda, y los antiguos y nuevos kadis de la Meca, Medina y otros lugares: el scherif fue desarmado, destruida su autoridad, y el poder judicial pasó a manos de los wehhabis. Díjose que el sultán Saaud acompañaría la retaguardia de la tropa y peregrinos hasta las fronteras de Siria, y que en seguida iría a establecer su residencia en la Meca, o cuando menos daría a alguno de sus hijos el gobierno del país:en tal caso la nueva monarquía árabe de los wehhabis hubiera tomado un vuelo semejante al del antiguo califato.

La noche del 26 al 27 de febrero se retiraron a Djedda todos los soldados turcos. Una pequeña caravana de Trípoli que había en la Meca, levantó el campo a medio día, y partió con tan poca precaución, que se temió por su seguridad. Todavía quedaban el bajá, los kadis y los peregrinos turcos, y aun no sabían qué partido tomar en tal estado de desorden, porqué todos obraban de mala fe. La noche siguiente se pasaron al servicio de Saaud doscientos cincuenta soldados negros del scherif. Los restantes partieron el 28 de febrero. El sultán Saaud se dirigió sobre Medina con sus tropas, después de haber instalado sus kadis, dejando según dijeron, veinticinco mil francos de limosna para los empleados del templo y pobres de la ciudad. Así terminó sin efusión de sangre esta revolución política.


Alí Bey no consiguió reunirse con Saud, al que solo describe desde la distancia. Aunque hay muchos otros pasajes interesantes al respecto en el texto original, termino aquí la transcripción para no aburrir al lector.